- En una ocasión un hijo con emoción le cuenta a su padre cómo había “volado” por los aires al golpear una ola y ser expulsado de una goma tirada por una lancha con motor de seis cilindros y 3.500 cm3; el papá le respondió, “es cierto que Dios nos cuida, pero no debemos abusar.”
- Otra historia cuenta de un individuo que de manera arrogante desafió una serpiente venenosa porque la Biblia dice: “aplastarás al león y a la víbora; pisarás fieras y serpientes, y nada te pasará” (Salmo 91:13–14); pues resulta que la serpiente lo mordió y el tipo se murió.
- Hubo otro caso en el que una persona le dijo a otra: “lánzate desde este edificio, porque la Biblia dice que Dios mandará a sus ángeles para que te sostengan en sus manos y tus pies no tropiecen contra piedra alguna...”
Los tres casos son de la vida real. Al primero, un joven llevado por la emoción del momento, no le pasó nada por la misericordia de Dios; al segundo ya sabemos lo que le pasó por la arrogancia y porque la serpiente tal vez no había leído el salmo 91.