Mostrando entradas con la etiqueta América Latina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta América Latina. Mostrar todas las entradas

Gobernanza y crisis del neoliberalismo - Nicolás Angulo Sánchez

Resumen
La actual crisis financiera, que golpea en pleno núcleo de la metrópoli capitalista y cuyas raíces y causas se ubican en los ámbitos privilegiados por los neoliberales (financiero y comercial), es una muestra más de la escasa o nula viabilidad de los proyectos neoliberales, teniendo en cuenta las crisis financieras sufridas previamente en diversos países llamados "emergentes" (México, Este de Asia, Rusia, Turquía, Argentina, etc.). Paradójicamente, quienes tanto abogan por reducir los gastos sociales y públicos en favor de los más vulnerables y desfavorecidos y por la disminución de la intervención de los poderes públicos con fines redistributivos se encuentran ahora con los bolsillos repletos de dinero público gracias a decisiones de dirigentes políticos que, una vez más, obedecen a sus verdaderos mentores.

Palabras clave: Capitalismo global, neoliberalismo, crisis financiera, gobernanza.

Leer documento completo en la Revista Entelequia de Eumed (Universidad de Málaga)

Si el vínculo no funciona puede ver el documento AQUÍ.

Ser iglesias en tiempos posmodernos

Entre la fosilización institucional y el futuro de una espiritualidad cristiana
Edgardo A. Montecinos Mundaca

En primer lugar, la religión cristiana de los tiempos postmodernos es una religión emancipada de su dimensión institucional. La institución se muestra cada vez más incapaz de regular la vida religiosa de los individuos y darle sentido, por cuanto la conciencia de autonomía en el individuo está cada más vigente. Son cada vez más las personas, especialmente jóvenes, que han renunciado a todas las certezas del pasado: certezas religiosas, políticas, científicas, históricas y culturales. El sentir es de ya no creer nada de lo que las autoridades del tipo que sea están diciendo y han venido diciendo durante siglos.

Muchas personas piensan hoy que todas las autoridades religiosas son excluyentes, creadoras de división y opresoras. Podríamos agregar a esto, los incontables escándalos morales de líderes religiosos que van minado cada vez más la confianza en las instituciones religiosas.

En segundo lugar, y como consecuencia del resquebrajamiento institucional y su incapacidad para normar, el individuo religioso es un ser emancipado respecto de la ortodoxia. Las personas están experimentando la creencia religiosa, ya no desde la objetividad impuesta por las iglesias sino desde la subjetividad del individuo. Lo mismo ocurre en el ámbito de la moral.

En este contexto las personas están encontrando nuevas formas de espiritualidad capaces de satisfacer sus necesidades. Como lo expresa Albert Nolan6, nuestros tiempos se caracterizan por un «hambre generalizada de espiritualidad», es decir, sentimientos de necesidad de una espiritualidad. Anhelamos contacto y armonía con el misterio que está más allá de lo que podemos ver, oler, oír, gustar, tocar o pensar, pero que experimentamos en todas estas dimensiones sin dar preeminencia a ninguna de ellas.

¡Arre caballito! Desjarreta los caballos - Milton Acosta

Las armas y la violencia son un problema para los hombres. ¡Cómo nos gustan las cosas bélicas: las pistolas, los aviones de guerra, los desfiles militares. La guerra y la masculinidad parecen estar incorporadas a la psiquis masculina. Los hombres con demasiada frecuencia asociamos masculinidad con violencia, peleas y guerras. En América Latina nos vendrá desde la Colonia, pero es un fenómeno universal que toma formas propias en cada país, región y familia.[1] También sería incorrecto asociar armas con hombría, con valentía o con valor, porque mucho miedo y cobardía se esconden detrás de las armas. Cualquier idiota se cree muy macho con un arma.

En el antiguo Medio Oriente, los carros tirados por caballos empezaron a usarse a finales de la Era de Bronce.[2] Muy pronto se convirtieron en símbolo del poder militar. No fue hasta la llegada del motor de combustión que los carros y caballos fueron bajados de su lugar de honor en todo el mundo.

La posmodernidad y su efecto en las iglesias evangélicas latinoamericanas - José Pacheco

Desde el génesis de la iglesia cristiana en el siglo I, de Constantino, gestor de una religión de estado e institucional, del sistema económico feudal de la Edad Media, de la edad de las luces del Renacimiento y la Ilustración, hasta lo que hoy se vislumbra como la modernidad tardía o posmodernidad, la iglesia ha sido desafiada a dar respuesta de su fe.

En todo tiempo y circunstancia, la zozobra e incertidumbre han confrontado a la iglesia de Jesucristo. Las persecuciones sean físicas o intelectuales, los embates militares y políticos, la exclusión y hasta la condena de las sociedades, la han hecho reflexionar, reevaluar y reorientar su existencia. Ha sido enemiga de muchos, socia de una cuantos, pero siempre protagonista desde el centro del poder político, económico y social, o bien, desde la periferia, como una voz de protesta profética a un mundo siempre en tensión y crisis. Cumpliéndose así cabalmente las palabras del Señor Jesucristo: “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros (Jn. 15:18). Y también cuando dijo: “vosotros sois la luz del mundo…la sal de la tierra” (Mt. 6:13-14).

Esta relación dual de la iglesia, inserta en el mundo, es el resultado y la expresión de su doble naturaleza, la cual es humana-divina, lo que le produce algunos problemas para la misma. Porque a medida que la iglesia permite que su naturaleza divina se exprese como luz y sal, irá descubriendo que ella misma está en conflicto con el mundo. Un mundo sumido en crisis tan severas, que en palabras de Maston: “la sucesión de crisis ha llegado a ser constante y perpetua, tanto que, los hombres están llegando a aceptar como normal”. 1

Desafíos para la primera década del siglo XXI - C. René Padilla

¡Parecería que a América Latina le ha llegado la hora de volverse a Dios! Un análisis más detenido de la situación, sin embargo, pone en relieve varios motivos de preocupación respecto a la causa del Evangelio en América Latina en la primera década del siglo XXI. El autor nos plantea tres desafíos que la iglesia tiene para esta década.

Desafíos para la primera década del siglo XXI

En América Latina, el crecimiento numérico de las iglesias evangélicas, especialmente de las carismáticas o neopentecostales, ha sido tan espectacular en las dos últimas décadas que se ha constituido en motivo de estudio por parte de sociólogos especializados en la investigación de los fenómenos religiosos en nuestro continente. En varios países el porcentaje de evangélicos en relación con la población ha llegado a niveles jamás imaginados anteriormente. Tal crecimiento ha dado pie a cambios radicales en el escenario político, con el surgimiento de nuevos partidos confesionales y la elección de evangélicos a altos cargos públicos que antes les estaban vedados debido a la discriminación religiosa.

Formas históricas de renovación y alabanza - Samuel Escobar

Todo movimiento de renovación en la historia de la iglesia deja huellas en la memoria cristiana por medio de formas de adoración y alabanza contextual tales como la música, la poesía y ciertas formas de culto. Nuestros himnarios constituyen un testimonio vivo de ese proceso histórico al cual queremos prestar atención brevemente. Los himnarios son el tipo de instrumentos que nos permite practicar la adoración a Dios tomando conciencia de que somos un pueblo cuya memoria colectiva es fuente de inspiración para el acto de adoración en el presente. Por vía de ilustración, en este trabajo he tenido a mano uno de los himnarios bautistas más difundidos en el mundo de habla hispana, y encuentro en sus páginas numerosos ejemplos que provienen de los movimientos de renovación a los cuales voy a hacer referencia.

Para el pueblo de Dios tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamentos, los tiempos de renovación espiritual significan momentos en los cuales se recupera una conciencia colectiva de la santidad de Dios, de su trascendencia, del hecho maravilloso de su revelación a los seres humanos, y de su poder para vivificar a la iglesia y convertir a los pecadores. La adoración, al igual que todo otro aspecto de la vida cristiana, puede pasar por períodos de fatiga y rutina en los cuales la vida del pueblo de Dios parece ser nada más que la repetición de un ritual frío y formalista. Los movimientos de renovación suelen ser movimientos por medio de los cuales la iglesia recupera su visión y su dinamismo espiritual, regresa a las fuentes de la fe, es purificada de los males que resultan de un formalismo frío que ha perdido la presencia del Espíritu y el gozo de la vida cristiana. Generalmente esta renovación lleva a un nuevo sentido de adoración a Dios y una renovada toma de conciencia de la misión; gracias a ella la iglesia puede enfrentar nuevos tiempos históricos y cambios culturales con nuevas estructuras y nuevas formas de adoración, proclamación, pastoral y servicio.

Los “Cristianos” y la Política: De la apatía a la vergüenza - Milton Acosta

Uno de los peores desaciertos que han cometido los cristianos evangélicos en América Latina recientemente ha sido la incursión en la política con los mal llamados “partidos políticos cristianos”. Es un error gravísimo con múltiples aristas, tanto teológicas como sociológicas. Veamos algunas.

Primero vamos con lo teológico. Esa idea de que “Colombia será para Cristo” ni es bíblica ni va a ocurrir. No olvidemos que hasta hace muy poco Europa era un continente “cristiano.” La Biblia dice que el evangelio será proclamado en todas partes, pero en ninguna parte afirma que todo el mundo se va a convertir en cristiano; todo lo contrario. El evangelio en general es y será rechazado porque el ser humano prefiere vivir a sus anchas sin pasar por las angostas de la ética cristiana, la de Jesús.

Que prediques la Palabra - Emilio Antonio Núnez

Algunos observadores han afirmado que distinguen señales alarmantes de «analfabetismo bíblico» en la comunidad evangélica latinoamericana. Por otro lado, otros siervos líderes, que son bastantes realistas en su evaluación de la iglesia evangélica latinoamericana, se regocijan en el crecimiento numérico de esta iglesia ...

Hace veintidós años, en una reunión internacional de líderes evangélicos sin énfasis en alguna denominación, leímos una ponencia en la que hablamos brevemente de la actitud de los evangélicos latinoamericanos hacia las Sagradas Escrituras judeocristianas. Pudimos haber mencionado solamente aspectos positivos al respecto, pero también admitimos que la Biblia todavía permanecía cerrada en las manos de muchos que profesaban conocerla y creerla.

En nuestras grandes ciudades, especialmente los domingos por la mañana, millares de evangélicos presentan un cuadro maravilloso yendo a sus respectivas iglesias con una Biblia bajo el brazo. Sin embargo nos preguntamos cuántos de ellos la estudian concienzudamente en la congregación, y qué estímulo reciben allí para leerla y estudiarla a solas —y en comunión con los suyos— en la intimidad del hogar.
¿Analfabetismo bíblico?

Los cristos de nuestras tierras - Emilio Antonio Núñez

Acerca de España dijo un poeta: «la raza española está pronta y preparada. El Capitán Cervantes está al timón, y la bandera de Cristo está enarbolada». También se ha dicho que el americano de sangre india «aún ora a Cristo y aún habla español». Esto último es ciertamente innegable; el reinado de Cervantes aún permanece entre nosotros, aunque no todos seamos sus más fieles súbditos. El tema de orar a Cristo despierta ciertos interrogantes, uno de los cuales es, ¿a cuál Cristo oran los latinoamericanos? Porque la verdad es que aunque hay muchos cristos de fabricación humana, hay solamente un Cristo verdadero y auténtico, escondido detrás de altares que bien podrían llevar la leyenda «al Cristo desconocido», porque hay miles y miles que lo adoran sin conocerlo.

EL CRISTO ESPAÑOL
Es cierto que Cristo llegó a nosotros por vía española -esa España que, dotada de un sentido de misión, una mística singular del espíritu ibérico, conquistó y colonizó gran parte del Nuevo Mundo. «Por primera y última vez en la historia de la cristiandad, dice John MacKay, «la espada y la cruz formaron una alianza ofensiva con el objeto de llevar el cristianismo -o al menos lo que se consideraba como tal- a tierras extrañas».

Encabezando está empresa estaba Cristóbal Colón, el almirante genovés, quien, capitalizando sobre la tradición que rodeaba a su histórico homónimo, alegaba ser un verdadero «portador de Cristo». Pero de nuevo preguntamos ¿cuál? Y la respuesta debe ser ni más ni menos que aquel austero, de vestimenta medieval, el de los fríos e inflexibles escolásticos, el Cristo de España.

¿Deus Confusus? La nación en la oración – Milton Acosta

¿Le gustaría saber cómo confundir a Dios? Muy fácil, reemplace a Israel y Judá por su país y aplíquelo al presente. Si los cristianos en cada país hacemos lo mismo, terminaremos confundiendo a Dios, especialmente si tenemos conflictos con los vecinos. Veamos cómo una situación antigua (2R 18–20; 2Cr29–32; Is 36–39) se puede relacionar con el presente y producir un Deus Confusus.

En el año 701 antes de Cristo, el pequeño reino de Judá, siendo gobernado por Ezequías, enfrentó una crisis de grandes proporciones. El poderoso e implacable imperio asirio no lograba saciar su hambre expansionista. Le toca el turno a Judá; Senaquerib, rey Asiria, le toca la puerta a Judá y dice por boca de su arrogante emisario tres cosas en tono de burla, en un lugar público para que todos escuchen: 1) ninguno de los dioses de los pueblos que hemos avasallado ha sido capaz de salvar a nadie; ¿Qué te hace pensar que el dios tuyo o una alianza con estos pueblos te salvará? 2) me río de Egipto; sé de tus conversaciones con ellos y 3) si te traigo dos mil caballos, ¿tendrás jinetes para montarlos? De modo pues, mi amigo Ezequías, no confíes en palabras de aire; sométete, págame el tributo y ahorrémonos esta guerra. La cronología de los eventos de esta historia es compleja, pero se puede ver con claridad que la situación es absolutamente crítica.[1]

Ante palabras y hechos tan serios, Ezequías hace una oración modelo, cuyos componentes bien vale la pena mencionar: 1) Reconocimiento de Dios como creador y Señor; 2) reconocimiento de la amenaza; 3) al cierre, una petición (Is 37:16–20). Dios escuchó y despachó a los asirios.

Leer más en Pido la Palabra Parte 1 Parte 2 Parte 3.
Si los vínculos no funcionan puede ver el documento AQUI.
...

El peligro de ser respetados - Harold Segura

Eran otras épocas. Entonces el pueblo evangélico en América Latina era una minoría, víctima de permanentes persecuciones y sin ningún atractivo para el poder político. Hoy, la situación es diferente. La fuerza de los números nos distingue, representamos un importante caudal electoral, poseemos grandes templos, administramos importantes medios de comunicación y se nos tiene en cuenta a la hora de hacer negocios; somos "segmento significativo del mercado".

Aún hay quienes hace no mucho se atrevían a pronosticar que seríamos la mayor fuerza religiosa del Continente. Un obispo (católico) en el Brasil advertía que Latinoamérica se estaba convirtiendo al protestantismo más rápidamente que Europa Central en el siglo dieciséis.

Nuestra nueva ubicación socio-religiosa la hemos recibido, como era de esperarse, con desbordado triunfalismo, mucho entusiasmo y no poca ingenuidad.  Para algunos es signo evidente del avivamiento que tanto habíamos anjhelado; para otros es señal de que hemos entrado en los último tiempos y de que el fin se ha acercado. Y no han faltado los sociólogos que piensen que este crecimiento no es más que un reflejo decadente de la religiosidad latinoamericana, que sigue siendo mayoritariamente católica y que ahora se está mutando en variadas formas...

Leer más en Lupa Protestante.
Si el vínculo no funciona puede ver el documento AQUI.
...